lunes, 30 de abril de 2012

Dinastía de directores



El éxito de “El último Elvis”, primer largometraje de Armando Bo Jr., tercera generación de una familia de cineastas, invita a examinar a tres linajes de realizadores que marcaron la historia del cine nacional.

Los Torre

    Leopoldo Torres Ríos fue una de las primeras figuras relevantes del cine argentino. Su filmografía abundó en temas populares: adaptó “El conventillo de la Paloma” de Vacarezza en 1936 y conoció el éxito masivo en 1948 con “Pelota de trapo”, una épica futbolera -pobremente emulada por su hermano Carlos en la comedia “Con los mismos colores”-.
    Su hijo, Leopoldo Torre Nilsson, dirigió -con su asistencia-“El hijo del crack”, otra saga del fútbol que, al igual que “Pelota de trapo”, contaba con un protagónico de Armando Bo (Ver Los Bo). El nutrido currículo de Torre Nilsson cuenta con varias adaptaciones de escritores argentinos -Adolfo Bioy Casares, Roberto Arlt y Manuel Puig, entre otros-. Su colaboración con la escritora Beatriz Guido, su esposa por veinticinco años, impuso la estética de la nouvelle vague y selló la formación de Leonardo Favio, su gran discípulo.
    Javier Torre, hijo de Torre Nilsson, persiste con las obsesiones literarias de su padre: adaptó “El juguete rabioso” de Arlt y dirigió dos biopics, “Un amor de Borges” y “Vereda tropical”, sobre la vida de Manuel Puig. Su hermano Pablo dirigió, en 2007, “La mirada de Clara”, sobre la relación de sus abuelos.

Los Bo 


    El camino a la fama de Armando Bo tuvo dos etapas bien diferenciadas: su faceta de actor en películas de fútbol y su aporte invaluable al cine nacional: la presencia de Isabel “Coca” Sarli, su musa absoluta, en el grueso de sus filmografía.
    Su nieto, con quien comparte su nombre y su pasión por el Séptimo Arte, es un director de cine publicitario reconocido internacionalmente. Colaboró en el guión de “Biutiful” del mexicano Alejandro González Iñarritu -nominada al Oscar como mejor película extranjera- y, recientemente, presentó su ópera prima, “El último Elvis”, que obtuvo buena repercusión en el festival de Sundance y en la cartelera argentina. ¿Destino de crack?

Los Puenzo

    Luis Puenzo posee un lugar de privilegio en el panteón del cine argentino: su cinta “La historia oficial” fue la primera producción nacional en ganar un Oscar a mejor película extranjera. A pesar de este impulso, dirigió desde entonces apenas dos largometrajes -prepara una adaptación de la obra teatral “El niño argentino”, de Mauricio Kartum- y concentra la mayoría de sus esfuerzos en el mercado publicitario.
    Lucía, su hija, es una escritora y directora de cine consolidada. Dirigió dos películas, “XXY” y “El niño pez”, con gran repercusión de crítica y éxito de convocatoria. Sus hermanos Nicolás, Esteban y Sebastián también incursionaron en el cine publicitario y, a menudo, colaboran en sus respectivos proyectos. Todo un emprendimiento familiar.




Andrés Krom

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