lunes, 26 de marzo de 2012

"El cine es un privilegio que se puede caer en cualquier momento”

Luis Puenzo (66), director de cine


Luis Puenzo fue el director y co-guionista de la primera película argentina ganadora del Oscar, "La historia oficial" (1985). Produjo los filmes "El niño pez" y "XXY", de su hija Lucía, e "Infancia clandestina". Tiene una productora, Historias cinematográficas, y fundó la Escuela Argentina de Artes y Oficios del Cine.


¿Qué opinión tiene de la actualidad cinematográfica nacional?

Estamos en lo que se llama el nuevo cine argentino. Hay una gran cantidad de películas y este país es uno de los que tiene mayor abundancia de óperas primas en el mundo. A mí me llama la atención cuando escucho a alguien que habla de las dificultades de los jóvenes para filmar, cuando la realidad dice todo lo contrario. Lo que pasa es que hay 15 mil jóvenes estudiando cine en Argentina para un país cuya población no absorbe no solo las películas de ahora sino tampoco las de antes. El número tradicional de filmes del cine nacional estaba entre 20 y 30 como promedio, hemos pasado los 100 por año y es una media muy alta para la escala del país. El cine tiene una posición extremadamente privilegiada para los jóvenes realizadores en Argentina.

¿ A qué se debe esa falta de consumo de cine argentino?

El público que va al cine es de clase media cruzado con el universitario, es un público chico, reducido. Por otro lado, el 85 por ciento de las entradas que se venden es para películas norteamericanas, tanto en Argentina como en el resto del mundo. Esta realidad es muy difícil de modificar, tal vez con la cuota de pantalla que tienen muy pocos países como la Argentina.

Usted habló de Argentina en comparación con los demás países, pero mirando hacia adentro, ¿cómo puede aumentar el consumo de películas nacionales?

Es muy difícil que pueda haber más público y, muy probable que pueda haber menos. Hubieron políticos que se preguntaron por qué el cine tiene que ser una actividad subsidiada. Que los subsidios y la protección al cine se caigan no es algo muy extraño, es probable. No hay mucha conciencia de que el cine es un privilegio que se puede caer en cualquier momento. La realidad es que cada vez van a haber más cineastas. Enhorabuena, Argentina es uno de los países que más talento muestra, pero a pesar de que el país produzca 100 películas, no se van a ver. Esto se relaciona con asumir una actitud de filmar con la intención de tener un interlocutor. En la medida en que el cine argentino tome conciencia de que le habla a un público o de que tiene un interlocutor posible -no importa si es uno, cien o millones- es la única chance que tiene de ser visto.

¿Qué aspectos positivos y negativos encuentra en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en relación a la industria del cine?

Con la ley de medios se multiplican las pantallas porque se necesitan cada vez más contenidos y el proyecto de la Televisión Digital Terrestre va a dar muchísimo laburo a los jóvenes que están estudiando cine y me parece que va a estar muy bien, sobre todo en el campo del documental. Por otro lado, hay cierta tergiversación de la ley de cine en la ley de medios. La ley de medios hace que los fondos del cine se disparen para la televisión porque erróneamente habla de contenidos de la TV sin definir los que tienen que ver con el formato película. Éste está subsidiado en la ley de cine mientras que la ley de medios equivocadamente habla de contenidos de televisión, que pueden ser el caño de Tinelli o un programa periodístico que podría pedir subsidios. Además, hubo una distorsión en las cuentas de la Afsca (ex Comfer) que hace que de la TV solo llegue la mitad de los fondos al cine, lo cual es gravísimo. La ley de medios, si bien es necesaria, y en general está muy bien, tiene desprolijidades muy serias de este tipo.

¿Cómo ve la gestión del Instituto Nacional de Ciencias y Artes Audiovisuales?

Un problema tremendo que tiene es el aumento incesante de números de empleados. El INCAA sería manejable con unos 100 y tiene 700. Entonces es una brutalidad la cantidad de dinero del cine que se va en costos propios del INCAA con el pago a empleados y con los gastos operativos. La mitad de los empleados son ñoquis.

¿Qué es el cine independiente?

Yo no lo defino, para mí hay cine bueno y malo. La definición de independiente es norteamericana porque en Estados Unidos estaba el cine de los grandes estudios, de las majors, entonces se inventó la definición para referir a un cine que no pasaba por las majors. En Argentina no existen los grandes estudios. Cuando me hablan de cine independiente digo: “¿Independiente de qué?”. La definición es absurda, la plantearon algunos periodistas y los muchachos jóvenes se la comieron. Es difícil de cambiarla porque ya está instalada, como en la traducción de la sigla del Bafici que si le sacás la palabra “independiente”, se tiene que llamar Bafic.




Carlos Traslaviña